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El sueño más dulce

 

No era la primera vez que le pasaba, pero sí en la que, al fin, confirmó sus sospechas. Cerró sus manitas con mucho cuidado, formando con ellas una cueva oscura, sin dejar que la espectacular mariposa que justo acababa de cazar saliera de su nuevo refugio. Se moría de ganas de verla y examinarla de cerca. Y si todo salía como ella creía, estaba a punto de hacerlo. Cuando se decidió a abrir sus deditos, la niña comprobó que la mariposa que antes sobrevolaba su cabeza, se había convertido en una figura de azúcar perfecta. Sonrió. Después se asustó, aunque no tanto como las veces anteriores, la verdad. Reflexionó por un instante y recordó de nuevo las palabras de aquella anciana a la que había ayudado hacía no mucho: “Mi querida niña, aún no lo sabes, pero algún día te darás cuenta de que cuando tu corazón apasionado se una a tu mente de niña inquieta, serás capaz de convertir todos tus deseos en una dulce realidad”.

Fue entonces, en aquel preciso momento, cuando nació Diletti. Justo en ese segundo en el que, tal y como había predicho la anciana, un corazón apasionado, una mente inquieta y unas manos hábiles convirtieron un universo de dulces sueños en sabrosa realidad.

Diletti es un don, el más dulce, el que llega a todos los sentidos y es capaz de llenarlos hasta desbordarlos. Diletti es el más placentero de todos los regalos y al abrirlo, impregna tu atmósfera de un haz mágico, donde todo es posible. Diletti es un mundo de fantasía, de colores vivos, de sabores increíbles, de conjuntos imposibles, donde cada elemento convive en armonía creando un todo perfecto. Diletti es tu sueño convertido en azúcar, en algodón para tu boca, en aroma para tu nariz, en alegría para tus ojos. Diletti eres tú, tus sueños, tus recuerdos, tus esperanzas, tus anhelos, tus momentos dichosos.

Pero todo esto no sería posible sin que cada uno de los ingredientes que conforman Diletti no fueran los mejores. Máxima calidad unida al cuidado, al mimo y al cariño propios de quien maneja un tesoro tan frágil como valioso. Primeros materiales que conceden al acabado final, el valor del más codiciado bien.

Abre tus puertas a Diletti y desborda tus sentidos.

 

Judit López